
China lucha contra la desertificación con tecnología lunar
El desierto de Taklamakán, en el oeste de China, está devorando tierras fértiles a un ritmo alarmante. Para detener esta desertificación, ingenieros chinos están desplegando una tecnología que ya demostró su eficacia en la Luna.
La fibra de basalto, un material de alto rendimiento fabricado a partir de roca volcánica fundida, se está utilizando para proteger las tierras cultivables de la región. Este material ya fue utilizado en la misión lunar Chang'e 6, donde demostró su capacidad para resistir temperaturas extremas y radiación ultravioleta.
La lucha contra la desertificación
China lleva años combatiendo el avance del desierto de Taklamakán, que está convirtiendo tierras fértiles en arena. Para detener este proceso, los ingenieros chinos están desplegando un cinturón verde de plantas resistentes a la sequía y tecnologías de fijación de arena.
El Instituto de Ecología y Geografía de Xinjiang está trabajando en proyectos de nueva generación para controlar la arena y prevenir la desertificación. El objetivo es construir una barrera ecológica que proteja las tierras cultivables de la región.
La tecnología lunar
La fibra de basalto es uno de los materiales que se está utilizando para proteger las tierras cultivables. Este material ya demostró su eficacia en la Luna, donde se utilizó en la misión Chang'e 6. La fibra de basalto puede resistir temperaturas extremas y radiación ultravioleta, lo que la hace ideal para su uso en entornos hostiles.
Además de la fibra de basalto, los ingenieros chinos también están investigando el uso de cenizas volantes, un residuo sólido generado en centrales eléctricas de carbón, para fabricar materiales de construcción.
La batalla contra la salinización
La salinización del suelo es otro problema que afecta a las tierras cultivables en Xinjiang. El investigador Xiao Huijie lidera un proyecto para combatir la erosión eólica y la salinización. Su equipo está trabajando en la optimización del diseño de bosques de protección contra el viento y el desarrollo de sistemas de riego inteligente para eliminar la sal.
