China estrena centro de datos submarino con energía renovable

China estrena centro de datos submarino con energía renovable

  • IronFable
  • Abril 14, 2026
  • 2 minutos

China ha lanzado su primer centro de datos submarino con autonomía energética total, ubicado a 10 kilómetros de la costa de Shanghai en el Mar de China Oriental. Este proyecto innovador combina la soberanía digital con la neutralidad de carbono, alimentándose directamente de energía eólica generada en el mar.

El centro de datos, denominado Lingang Subsea Data Center, está diseñado para resolver problemas críticos como el alto consumo energético de la inteligencia artificial y el Big Data. Al aprovechar el agua del mar para refrigerar los servidores, reduce significativamente la necesidad de sistemas de aire acondicionado industriales, logrando una eficiencia energética excepcional.

Un proyecto innovador para la era digital

El Lingang Subsea Data Center es un cilindro de acero que alberga módulos de almacenamiento y procesamiento de datos en contenedores estancos sumergidos bajo el mar. Estos módulos están conectados a aerogeneradores marinos a través de cables submarinos de 35 kV, garantizando una fuente de energía limpia y constante.

Con una capacidad planificada de 24 MW, la primera fase del proyecto ya está operativa con 2,3 megavatios. El centro de datos submarino no solo ahorra terreno, especialmente en áreas densamente pobladas como Shanghai, sino que también reduce el consumo de agua dulce y aprovecha la energía eólica excedente.

Eficiencia energética y sostenibilidad

El proyecto promete una eficiencia energética excepcional, con un PUE (Power Usage Effectiveness) de diseño inferior a 1,15, comparado con la media de 1,5 de los centros de datos tradicionales en tierra. Además, al utilizar agua de mar para refrigerar los servidores, elimina la necesidad de evaporar millones de litros de agua dulce.

Desafíos y futuro

A pesar de los avances, el proyecto enfrenta desafíos como el mantenimiento submarino y la escalabilidad a largo plazo. Sin embargo, con el respaldo institucional de China y planes de expansión, este centro de datos submarino marca un paso significativo hacia la sostenibilidad en la infraestructura digital.