
China crea un sistema de visión biónica inspirado en los ojos de los insectos
Un equipo de investigadores en China ha creado un sistema de 'visión biónica' que imita la estructura visual y olfativa de los insectos. Este dispositivo, de escala milimétrica, integra capacidades sensoriales que permiten a pequeñas plataformas robóticas navegar con una eficiencia energética y una velocidad de respuesta inusuales en la tecnología actual.
El sistema de visión biónica se basa en una arquitectura de ojo compuesto que agrupa 1027 omatidios (unidades visuales individuales) sobre una superficie cilíndrica. Esto permite que el dispositivo identifique cambios en el entorno casi al instante, con una frecuencia de fusión de parpadeo de 1 kHz.
Cómo funciona el sistema de visión biónica
El sistema de visión biónica se basa en una arquitectura de ojo compuesto que agrupa 1027 omatidios (unidades visuales individuales) sobre una superficie cilíndrica. A diferencia de los sensores CMOS tradicionales, que capturan imágenes estáticas pesadas, este diseño prioriza la detección de movimiento mediante un procesamiento de datos dispersos.
La integración de la olfacción biónica supone la otra gran columna vertebral del proyecto. Mediante una matriz de sensores colorimétricos impresos por chorro de tinta, el ojo puede 'ver' los gases peligrosos al reaccionar ante ellos con cambios de color.
La importancia de los ojos de los insectos
La naturaleza ha perfeccionado durante millones de años los ojos de los insectos para que sean ligeros y eficaces. Expertos del Shanghai Institute of Microsystem and Information Technology utilizaron una técnica de polimerización de dos fotones con láser de femtosegundo para fabricar microlentes directamente sobre fotodetectores orgánicos flexibles.
Aplicaciones prácticas del sistema de visión biónica
La utilidad práctica de este invento ya tiene algunas pruebas de campo. El estudio describe el uso de un vehículo omnidireccional y un microdron equipados con el sistema biónico. Los resultados confirmaron una precisión del 93% en la clasificación de diez tipos de gases tóxicos, como el amoníaco o el benceno.
