
¿Por qué ya casi no saludas en el ascensor? la educación que necesitamos
Victor Küppers, experto en psicología positiva, afirma que saludar en el ascensor es una práctica que está desapareciendo en nuestro país.
Para él, la bondad, el humor y una buena actitud son esenciales para mejorar la convivencia y combatir la hostilidad individualista.
Destaca que, aunque no elegimos la estatura o el color de ojos, sí podemos elegir cómo queremos ser y tratar a los demás.
- Dar las gracias
- Saludar al vecino
- Usar el sentido del humor para relajar tensiones
¿por qué ya no saludamos en el ascensor?
Victor Küppers señala que saludar en el ascensor se ha convertido en una especie en extinción porque la gente se ha vuelto más egoísta y apresurada.
Esta falta de modales refleja una educación que ha perdido la importancia de los pequeños gestos cotidianos.
la clave de la convivencia: bondad y humor
El psicólogo insiste en que la bondad es la actitud esencial para una sociedad menos agresiva.
Además, el sentido del humor ayuda a relativizar problemas y a oxigenar las relaciones.
el poder de elegir tu actitud cada día
Küppers recuerda que, aunque no controlamos la estatura o el color de ojos, sí podemos decidir cómo queremos ser y actuar con los demás.
Esta responsabilidad individual es la base para construir relaciones más respetuosas y solidarias.
