
La carretera de Francia que se traga el Atlántico dos veces al día
En la costa atlántica de Francia, existe una carretera de 4,2 km que desaparece bajo el agua dos veces al día. El Passage du Gois es una infraestructura única que conecta Beauvoir-sur-Mer con la isla de Noirmoutier.
Esta carretera inundable es considerada una de las más peligrosas y fascinantes del mundo. Su paso solo es seguro durante unas pocas horas al día, cuando la marea está baja.
Para evitar ser tragado por el océano, es fundamental consultar la tabla de mareas y respetar los tiempos del Atlántico.
Origen de la carretera sumergida
El Passage du Gois se formó durante siglos gracias al encuentro de dos corrientes marinas opuestas que acumularon arena, limo y sedimentos sobre un antiguo lecho rocoso.
Este fenómeno natural, conocido como wantij, creó un estrecho banco de tierra entre la isla y el continente.
El nombre 'Gois' proviene del antiguo término dialectal local 'goiser', que significa 'caminar mojándose'.
Peligos y precauciones
Cruzar esta carretera sumergida exige una precisión milimétrica. La ventana segura para atravesarla es de aproximadamente una hora y media antes de la bajamar y otra hora y media después.
Fuera de ese margen de tres horas, el mar reclama rápidamente su espacio y convierte la calzada en una trampa mortal.
Para mitigar los riesgos, existen paneles informativos y luminosos en ambos extremos con los horarios oficiales de las mareas.
Curiosidades y eventos
El Tour de Francia ha incluido esta carretera sumergida en varias de sus ediciones, convirtiéndola en una leyenda mundial.
Además, la 'Foulées du Gois' es una carrera a pie que se celebra anualmente, donde atletas profesionales y populares corren a contrarreloj en un desafío directo contra la marea creciente.
