el calor extremo en europa podría costarnos 112.500 mil millones

el calor extremo en europa podría costarnos 112.500 mil millones

  • CrimsonEcho
  • Mayo 31, 2026
  • 3 minutos

Un aviso llega a España antes del verano: ya en mayo varios países europeos registran temperaturas muy altas, una señal de que el calor extremo está cambiando de ser un fenómeno puntual a una amenaza constante.

Un estudio de una aseguradora europea advierte que si las olas de calor de la última década vuelven a repetirse, Alemania podría perder hasta 112.500 mil millones de euros antes de 2030. Esa cifra incluye la caída de la productividad, el aumento de los precios de la energía y el impacto en los presupuestos públicos.

Según el análisis, a partir de los 30 °C cada grado adicional reduce la productividad alrededor de un 3 % y encarece la energía un 1,2 %. Además, la presión sobre las cuentas públicas podría empeorar el saldo presupuestario en un 0,9 % del PIB anual.

El efecto no es igual en todo el continente. Alemania está en una posición intermedia: más expuesta que países fríos como Irlanda, pero mejor situada que España o Italia, donde el calor ya supone un problema económico y social visible.

Europa está diseñada históricamente para el frío y sigue mal preparada para el calor. Sólo el 19 % de los hogares europeos tiene aire acondicionado, frente al 90 % en EE. UU., y muchos edificios fueron construidos para conservar el calor, no para disiparlo. Adaptar la infraestructura y los horarios se vuelve una cuestión central de política económica para toda la UE.

¿por qué el calor está dejando a europa sin dinero?

Las altas temperaturas hacen que la productividad caiga un 3 % por cada grado encima de los 30 °C, mientras que los costes de energía suben un 1,2 %. Esa combinación genera pérdidas que, acumuladas, pueden alcanzar los 112.500 mil millones de euros en la próxima década.

Además, el gasto público se ve afectado, con una presión que podría reducir el PIB anual en un 0,9 %.

el efecto de cada grado extra: productividad y energía

Cuando la temperatura supera los 30 °C, el cuerpo humano y las máquinas trabajan menos eficientemente. Cada grado adicional implica una caída de la productividad y un mayor consumo de sistemas de refrigeración, lo que eleva los precios de la energía.

Este efecto se traduce en menos producción industrial y mayores facturas de electricidad para hogares y empresas.

¿está preparada nuestra casa para el calor?

En Europa sólo el 19 % de los hogares dispone de aire acondicionado, comparado con el 90 % de EE. UU. Muchos edificios fueron diseñados para conservar el calor, lo que dificulta su adaptación al calor extremo.

La falta de sistemas de enfriamiento y la arquitectura orientada al frío hacen que la adaptación climática sea un reto urgente para gobiernos y ciudadanos.