bombas planeadoras: Ucrania responde con su propia arma

bombas planeadoras: Ucrania responde con su propia arma

  • NeoLynx
  • Mayo 24, 2026
  • 3 minutos

Hace dos años Rusia lanzó una bomba FAB‑3000 de tres toneladas sobre Járkov; la explosión fue tan fuerte que los sensores sísmicos la registraron como un pequeño terremoto.

Desde entonces, Rusia ha convertido antiguas bombas soviéticas en bombas planeadoras añadiéndoles alas y sistemas de guiado baratos, creando municiones de 250, 500 o 1 000 kg que pueden volar decenas de kilómetros y superar la mayoría de las defensas antiaéreas ucranianas.

Tras 17 meses de trabajo, Ucrania ha presentado su propia bomba planeadora llamada Vyrivniuvach (“Equalizer”), con una carga explosiva de 250 kg, diseñada para ser fabricada rápidamente, a un coste tres veces menor que un JDAM‑ER y compatible con aviones como Su‑24, MiG‑29, Su‑27, F‑16 o Mirage 2000.

Esta arma permite a Ucrania atacar objetivos rusos a distancia sin depender de suministros occidentales, obligando al enemigo a gastar interceptores caros o a aceptar el impacto.

la bomba rusa que sacudió Járkov

En 2022, una bomba FAB‑3000 de tres toneladas cayó sobre Járkov y la onda expansiva se registró como un temblor en los sensores sísmicos locales.

Rusia aprovechó esa demostración y, añadiendo alas y guías simples a bombas soviéticas viejas, creó bombas planeadoras de 250, 500 y 1 000 kg que pueden lanzarse desde decenas de kilómetros, fuera del alcance de la mayoría de los sistemas antiaéreos ucranianos.

Ucrania contraataca con su propia planeadora

Ucrania empezó a trabajar en su propia versión en diciembre de 2024 y, tras 17 meses, presentó la Vyrivniuvach, una bomba de 250 kg diseñada para fabricarse en menos de media hora.

Según sus creadores, cuesta alrededor de tres veces menos que un JDAM‑ER y puede montarse en aviones ya operativos como Su‑24, MiG‑29, Su‑27, e incluso en cazas occidentales como el F‑16 o el Mirage 2000.

por qué la Vyrivniuvach cambia el juego

Al ser un sistema nacional, la Vyrivniuvach permite a Ucrania atacar objetivos rusos “a decenas de kilómetros” detrás de la línea del frente sin exponer a los pilotos a defensas densas.

Además, al ser mucho más barata que los misiles de crucero, obliga al enemigo a gastar interceptores caros o a aceptar el daño, lo que convierte a esta bomba en una herramienta clave para una guerra más barata y masiva.