
bolsas biodegradables con cáscaras de plátano sustituyen plástico
Un equipo de investigadoras de la Universidad del Sagrado Corazón en Puerto Rico ha desarrollado una fórmula para fabricar bolsas biodegradables con cáscaras de plátano que no generan residuos tóxicos y podrían sustituir las bolsas de plástico convencionales en el comercio local.
La idea surgió en Corozal, un municipio con alta producción platanera, donde las cáscaras de plátano acababan en los vertederos sin ningún aprovechamiento. El proyecto busca reducir la cantidad de residuos orgánicos que terminan en los vertederos de la isla.
La solución sostenible para reducir residuos
La fórmula combina cáscaras de plátano hervidas y licuadas con agua, almidón, glicerol y un componente ácido. El ácido rompe la estructura del almidón para evitar que el material quede quebradizo, y el glicerol actúa como plastificante, dando flexibilidad al producto final.
La mezcla se vierte en moldes y se seca durante varios días hasta obtener una lámina que puede cortarse y coserse como una bolsa. En pruebas de laboratorio, el material perdió hasta el 75% de su masa inicial en siete semanas, y la velocidad de descomposición puede regularse ajustando la cantidad de cera de abeja añadida a la mezcla.
Posibles aplicaciones y futuro
El equipo ha comprobado que aumentando el grosor del material se obtiene un producto más rígido, con posibles aplicaciones en cubiertos y envases. El proyecto cobra relevancia en un momento en que Puerto Rico debate la aplicación de su ley para prohibir los plásticos de un solo uso.
El impacto en la crisis de residuos de Puerto Rico
La propuesta es recoger las cáscaras de plátano de los restaurantes donde el plátano es ingrediente habitual, transformarlas en bioplástico y recuperar el material una vez usado para biodegradarlo en instalaciones específicas. El equipo tiene previsto desarrollar este verano el primer prototipo de bolsa y realizar pruebas de elasticidad, humedad y resistencia a la temperatura.
