
Blue Origin da otro paso hacia la Luna mientras Starship V3 sigue en tierra
Blue Origin está a punto de lanzar por tercera vez su cohete New Glenn el viernes a las 12:45 hora peninsular española. La sorpresa: volverá a usar el mismo propulsor que ya voló en noviembre de 2025. Si lo consigue, demostrará que puede reutilizar piezas clave en poco tiempo, algo fundamental para la carrera lunar.
Mientras tanto, SpaceX sigue sin poder despegar su Starship V3. Elon Musk lleva prometiendo desde marzo que "faltan cuatro semanas" y, la semana pasada, uno de sus motores explotó durante pruebas en Texas. La NASA observa con lupa: ambas naves son pieza clave para la misión Artemis 3 que pretende llevar astronautas a la Luna en 2027.
La agencia necesita que tanto el Starship HLS de SpaceX como el Blue Moon de Blue Origin estén listos para probar acoplamientos en órbita terrestre. Si Blue Origin cumple sus plazos y SpaceX sigue retrasado, la NASA podría adelantarse sin esperar al gigante de Elon Musk.
¿Qué tiene Blue Origin que SpaceX aún no logra?
El truco de Blue Origin es sencillo: reutilizar el primer propulsador después de cada vuelo. El mismo que ya aterrizó en el océano en noviembre volverá a despegar esta semana. Si el ensayo funciona, la compañía de Jeff Bezos habrá acortado el tiempo entre lanzamientos de meses a semanas, algo que la NASA valora como oro para sus planes lunares.
Además, el módulo Endurance Blue Moon Mark 1 ya ha superado las duras pruebas de vacío térmico. Esto significa que el robot puede soportar el frío y el calor extremos del espacio, un paso imprescindible para que en 2027 pueda descender sobre la superficie lunar con astronautas dentro.
Starship V3: el gigante que no termina de despertar
Starship V3 será el cohete más potente jamás construido: más alto que un edificio de 40 plantas y capaz de cargar más de 100 toneladas. Pero cuanto más grande, más difícil. SpaceX debe solucionar fugas de combustible, nuevos motores Raptor rediseñados y el reto de repostar en órbita antes de que pueda llevar a la NASA a la Luna.
La explosión del pasado día en Texas demuestra que aún hay problemas básicos sin resolver. Cada semana de retraso reduce el margen que SpaceX tiene para demostrar que su Starship HLS puede acoplarse al Orion de la NASA en órbita terrestre, la maniobra clave que permitirá el alunizaje.
Artemis 3: la NASA no puede esperar eternamente
El calendario de la NASA es inflexible: 2027. En la misión Artemis 3 el Orion llevará a cuatro astronautas hasta la órbita terrestre y allí se encontrará con los dos sistemas de aterrizaje humano. Si alguno falla, la agencia podría optar por un plan B: usar solo el que esté listo.
De momento, Blue Origin va por delante. Su cohete New Glenn ya vuela y su módulo Blue Moon ha pasado pruebas críticas. Si SpaceX no consigue volar Starship V3 antes de 2026, la NASA podría tomar la difícil decisión de alunizar sin el gigante de Elon Musk, al menos en esta primera tanda de astronautas.
