
ballenas al revés: el misterio del descanso de las madres
Un grupo de científicos observó a las ballenas right mientras migraban entre Australia y la Antártida, recorriendo unos 3.728 millas (aprox. 6.000 km).
Durante el vuelo de drones, notaron que algunas se quedaban boca abajo justo en la superficie del mar. Tras analizar 59 parejas madre‑cría, descubrieron que solo las madres con crías recién nacidas (y una embarazada) adoptaban esa posición.
Alrededor del 25 % de las madres mostraron este comportamiento, que duró cerca del 19 % del tiempo que los drones grabaron.
Las ballenas right no tienen aleta dorsal, por lo que al estar invertidas exponen su vientre y aletas pectorales al aire frío, lo que ayuda a enfriarse. Además, al estar boca abajo evitan que los terneros lleguen a sus pezones, dándoles a las madres un merecido descanso.
Este modo de reposo también las hace más vulnerables: si un barco se acerca, tardan más en enderezarse, ya que pueden pesar hasta 40 toneladas. Por eso, los investigadores piden no molestarlas, sobre todo porque la población sigue recuperándose tras la caza histórica.
¿qué les pasa a las ballenas al revés?
Los drones capturaron a madres que se acuestan boca abajo mientras cuidan a sus crías. Solo el 25 % de las madres lo hacen, y el comportamiento dura casi una quinta parte del tiempo observado.
Este reposo parece servir para que la madre pueda descansar sin que el ternero acceda a sus pezones.
el truco del enfriamiento
Al no tener aleta dorsal, la ballena right no regula bien su temperatura. Cuando se pone al revés, su vientre y aletas quedan expuestos al viento frío del mar, lo que ayuda a bajar su temperatura corporal.
Es como cuando una persona mete las piernas en una piscina fría en un día caluroso.
riesgos y por qué dejarlas en paz
Estar boca abajo hace que la ballena sea más vulnerable: si un barco se acerca, le cuesta más enderezarse y volver a nadar, sobre todo por su gran masa de 40 toneladas.
Como la especie aún se recupera de la caza del pasado, es crucial respetar su espacio y no interrumpir sus descansos durante la exigente migración.
