Las aves evolucionan para disipar calor al espacio de formas sorprendentes

Las aves evolucionan para disipar calor al espacio de formas sorprendentes

  • CrimsonEcho
  • Mayo 21, 2026
  • 2 minutos

Los científicos han descubierto que las aves están evolucionando para disipar calor al espacio de formas sorprendentes. Aunque sabíamos que las aves usan sus plumas para volar, protegerse y camuflarse, ahora se ha demostrado que también las usan para disipar el calor.

El estudio, publicado en Integrative Organismal Biology, analizó cinco especies de aves y encontró que cada especie tiene características únicas que influyen en la forma en que absorben, reflejan y emiten la radiación. Esto sugiere que el color del plumaje no es lo único relevante, sino que también hay factores que no vemos, como la energía solar en el infrarrojo cercano.

Cómo las aves están cambiando sus plumas para disipar calor al espacio

Los investigadores midieron la absorción en ultravioleta, visible e infrarrojo cercano, además de la emisión en infrarrojo medio, en la zona dorsal del plumaje de cinco especies de aves: búho cornudo, colín de Virginia, arrendajo de Steller, chingolo cantor y cuervo común.

Encontraron que la absorción en el infrarrojo cercano varió entre especies y poblaciones, y que esas diferencias encajaban con sus hábitats y estrategias de regulación térmica.

Cuál es la prueba de que las aves usan el plumaje para disipar radiación solar al espacio

Está demostrado que la pluma del pájaro no sólo interactúa con lo que somos capaces de ver, sino que también se relaciona con longitudes de onda que el ojo humano no registra. Esto se traduce en que dos aves parecidas a simple vista pueden comportarse de forma distinta frente al calor.

  • Los búhos mostraron menor absorción que cuervos y gorriones.
  • Los colines también absorbieron menos que los cuervos en algunas comparaciones.

Qué demuestra este estudio sobre la relación entre los pájaros y el calor

En general, la emisión térmica fue bastante estable entre especies y poblaciones, aunque los colines de Virginia destacaron con una emisión más alta que el resto de especies analizadas.

Este estudio no significa que todas las aves estén cambiando el uso del plumaje de la misma forma, ya que las diferencias entre especies se mueven en un margen muy pequeño. Sin embargo, sí que es útil para entender cómo se adaptan las aves al calor, ya que con mirar el color del plumaje no es suficiente.