aumento de 100 euros al precio de la ps5 y su impacto en el gaming

aumento de 100 euros al precio de la ps5 y su impacto en el gaming

  • NeoLynx
  • Marzo 31, 2026
  • 2 minutos

Sony ha anunciado que, a partir del 2 de abril, el precio de la PS5 estándar con lector de discos subirá a 649,99 €, mientras que la versión digital se mantendrá en 599,99 € y la PS5 Pro alcanzará los 899,99 €. La compañía justifica el aumento citando las continuas presiones del panorama económico global, entre ellas la escasez de memoria RAM y la creciente demanda de infraestructura de IA. Analistas como Piers Harding‑Rolls advierten que este incremento de 100 € podría marcar el inicio de una tendencia al alza en el sector, afectando tanto a la venta de hardware como a la de videojuegos y limitando el acceso a jugadores de renta media.

¿Qué implica el nuevo precio de la ps5?

Con la subida a 649,99 €, la PS5 estándar supera la barrera de los 600 €, lo que reduce su accesibilidad para muchos consumidores. La versión digital, aunque mantiene 599,99 €, sigue siendo costosa frente a la competencia. Este ajuste refleja el encarecimiento de componentes críticos como la memoria RAM, impulsado por la demanda de inteligencia artificial, y genera incertidumbre sobre la disposición de los jugadores a invertir en la nueva generación.

Analistas predicen una cadena de subidas en la industria

Expertos señalan que Microsoft y Nintendo podrían seguir el mismo camino, elevando los precios de la Xbox Series X|S y la próxima Switch 2. La presión inflacionaria y los conflictos geopolíticos, como la guerra en Oriente Medio, añaden costes a la cadena de suministro. Si la tendencia continúa, el mercado podría enfrentar varios incrementos consecutivos, afectando tanto a la venta de consolas como al desarrollo de títulos AAA, que ya son cada vez más costosos.

Riesgo de exclusión: el gaming podría volverse de lujo

Según Mat Piscatella, el aumento de precios podría relegar el gaming a un público de alto poder adquisitivo, dejando fuera a jugadores de renta media y baja. Esta exclusión podría impulsar una migración hacia plataformas móviles o juegos free‑to‑play, cambiando la dinámica del sector. La posible llegada de una PS6 con precios superiores a 750 € intensifica la preocupación de que el futuro del entretenimiento interactivo se vuelva prohibitivo para la mayoría.