artemisa ii: el sistema de soporte vital y el escudo térmico, los dos grandes retos antes de llegar a la luna

artemisa ii: el sistema de soporte vital y el escudo térmico, los dos grandes retos antes de llegar a la luna

  • CrimsonEcho
  • Abril 5, 2026
  • 3 minutos

Artemisa II acaba de despegar y su objetivo es probar casi todo lo necesario para que los humanos vuelvan a pisar la Luna. La nave no se posará en el satélite, pero servirá para comprobar que los astronautas sobreviven al viaje. Entre los cientos de piezas que deben funcionar a la perfección, hay dos que tienen a los ingenieros con el corazón en un puño: el sistema que mantiene con vida a la tripulación dentro de la cápsula Orión y el escudo que la protege al reentrar en la atmósfera.

¿qué pasa si el aire o el agua fallan en medio del espacio?

Es la primera vez que la Orión lleva gente. El sistema de soporte vital ha pasado pruebas en la Tierra sin fallos, pero nadie sabe cómo reaccionará tras el estrés del lanzamiento y a temperaturas cercanas al cero absoluto. Los astronautas viajan con trajes intravehiculares que les dan oxígeno, bebida y hasta les ayudan a ir al baño durante seis días si hace falta. El problema es que estos trajes no funcionan solos: necesitan que el sistema de la cápsula también lo haga. Si algo falla, la tripulación tendrá que confiar en ese equipo hasta regresar.

el escudo térmico que se despegó en pedazos

La misiónArtemisa I terminó con una amerización aparentemente perfecta, pero las fotos posteriores mostraron que el escudo perdió grandes trozos. La NASA ha rehecho cálculos y ha cambiado el ángulo de reentrada para que el calor dañe menos el material. No han querido sustituir el escudo por uno nuevo para no retrasar el lanzamiento, aunque algunos expertos creen que el parche no será suficiente. La agencia confía en que la cápsula aguante lo justo para que los astronautas lleguen vivos al océano.

una misión de prueba que recuerda al apolo 8

Artemisa II orbitará la Luna y volverá sin aterrizar, igual que hizo Apolo 8 en 1968. Además de probar la supervivencia de la tripulación, sacarán fotos de la superficie lunar, algo que ya hacen los satélites desde hace años, pero que sirve para aprovechar el viaje. Si todo sale bien, la siguiente misión, Artemisa III, probará los módulos de aterrizaje y los trajes espaciales en órbita baja terrestre antes de intentar el alunizaje. Mientras tanto, el mundo entero morderá uñas hasta que la cápsula toque agua y los cuatro astronautas salgan ilesos.