
cómo arreglar grietas en paredes y techos sin complicaciones
Las grietas en paredes o techos son más habituales de lo que crees; lo primero es encontrarlas y decidir si son superficiales o peligrosas.
Si son pequeñas puedes arreglarlas tú mismo con masilla o yeso. Si son muy grandes, con forma de dentadura o aparecen en varios sentidos, lo mejor es consultar a un especialista para descartar problemas estructurales.
En casas de segunda mano o en zonas cercanas a barrancos o inundaciones, las grietas pueden deberse a filtraciones de agua o a asentamientos del terreno.
Para tapar una grieta pequeña, limpia la zona, aplica masilla con una espátula, deja secar y vuelve a pintar. El yeso funciona igual para grietas en materiales que se asientan con el tiempo.
¿por qué aparecen las grietas?
Las grietas suelen surgir por movimientos del edificio, cambios de temperatura o filtraciones de agua, sobre todo si la casa está cerca de un barranco o ha sufrido inundaciones.
En viviendas de segunda mano es frecuente encontrarlas y pueden indicar asentamientos del terreno.
trucos rápidos para tapar grietas pequeñas
Primero limpia bien la zona. Después aplica masilla con una espátula y alisa la superficie. Si prefieres, usa yeso para materiales que se asientan.
Deja secar, lija ligeramente y pinta de nuevo para que quede como nuevo.
¿cuándo llamar a un profesional?
Si la grieta es grande, tiene forma de dentadura, se extiende en varios sentidos o sospechas que afecta a la estructura, llama a un especialista.
Ellos evaluarán si la casa necesita reparaciones estructurales o si el problema es solo superficial.
