El amoníaco como alternativa al diésel: la solución del MIT que promete un 70 % más de eficiencia para barcos y camiones

El amoníaco como alternativa al diésel: la solución del MIT que promete un 70 % más de eficiencia para barcos y camiones

  • LunaVortex
  • Marzo 31, 2026
  • 3 minutos

El MIT y la startup Amogy han desarrollado un catalizador que transforma amoníaco en energía, logrando una eficiencia hasta un 70 % superior a los sistemas diésel actuales. La tecnología rompe el amoníaco en hidrógeno y nitrógeno de forma más eficaz, evitando la combustión directa y reduciendo significativamente las emisiones de óxidos de nitrógeno. Con este avance, se abre la posibilidad de alimentar barcos, camiones y maquinaria pesada con un combustible de alta densidad energética, sin depender de los combustibles fósiles tradicionales.

Cómo funciona el catalizador de amoníaco

El catalizador desarrollado por Amogy utiliza un proceso de reformado que separa el amoníaco en hidrógeno y nitrógeno con una eficiencia superior al 70 % respecto a los métodos convencionales. Este proceso se lleva a cabo a temperaturas más bajas y con un diseño miniaturizado, lo que reduce el consumo energético y permite una integración más sencilla en sistemas de generación de energía.

Una vez obtenidos el hidrógeno y el nitrógeno, el hidrógeno alimenta pilas de combustible o motores eléctricos, mientras que el nitrógeno se libera sin generar óxidos nocivos. La ausencia de combustión directa elimina gran parte de las emisiones contaminantes asociadas al diésel.

Ventajas frente al diésel y desafíos medioambientales

El amoníaco no contiene carbono, lo que significa que su uso no produce CO₂ durante la generación de energía. Además, su densidad energética es comparable a la del diésel, facilitando su almacenamiento y transporte en sectores como el marítimo y la minería. La reducción de más del 60 % en emisiones de óxidos de nitrógeno frente a la combustión de amoníaco directo representa un avance significativo para la salud pública.

Aunque la tecnología elimina gran parte de los problemas medioambientales, aún existen retos relacionados con la seguridad del manejo del amoníaco y la necesidad de ampliar la infraestructura de producción a gran escala.

Planes de despliegue y futuro del proyecto

Amogy ha completado una instalación de investigación en Houston y ha firmado acuerdos piloto con Samsung Heavy Industries y JGC Holdings. El objetivo es lanzar en 2026 un proyecto piloto de 1 MW en Pohang, Corea del Sur, y escalar a 40 MW entre 2028 y 2029, impulsando buques de carga y camiones de larga distancia.

Con una financiación superior a 300 millones de dólares y alianzas estratégicas con empresas como Hyundai y Saudi Aramco, la compañía busca posicionar al amoníaco como el combustible de referencia para el transporte pesado, ofreciendo una alternativa real donde la electrificación con baterías resulta insuficiente.