
el ajo, la arma secreta contra los mosquitos
Un grupo de científicos ha descubierto que el ajo puede interferir con la reproducción de varios insectos que pican a los humanos.
El compuesto responsable es el dialil disulfuro, que al ser percibido por el gusto de los insectos bloquea su capacidad de aparearse y poner huevos. Los experimentos mostraron el efecto en mosquitos del género Aedes, en moscas de la fruta (Drosophila) y en la mosca tsetsé, transmisora de la enfermedad del sueño.
El mecanismo actúa sobre un receptor llamado TrpA1 y aumenta la expresión de una hormona que genera sensación de saciedad, haciendo que los insectos eviten el apareamiento y la oviposición.
Este hallazgo explica por qué algunos jardineros ya utilizan el ajo para alejar plagas y abre la puerta a nuevos productos de control ecológico y económicos.
¿por qué el ajo frena a los mosquitos?
El ajo contiene sustancias que los insectos perciben con el gusto y que les provocan una sensación de saciedad, impidiéndoles aparearse y poner huevos. Así, los mosquitos dejan de reproducirse en los lugares donde hay ajo.
el secreto químico del ajo: dialil disulfuro
El ingrediente clave es el dialil disulfuro. Cuando los insectos lo detectan, el receptor TrpA1 se activa y se altera la expresión de una hormona que controla el hambre, lo que lleva a los insectos a evitar la reproducción. Este efecto se ha observado en mosquitos Aedes, en la mosca de la fruta Drosophila y en la mosca tsetsé.
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- mosca de la fruta
- mosca tsetsé
¿puede el ajo sustituir a los insecticidas?
Los resultados sugieren que el ajo podría ser la base de nuevos métodos de control ecológico de plagas, más baratos y seguros que los insecticidas químicos. Los jardineros ya lo usan para ahuyentar plagas, y ahora la ciencia explica por qué funciona.
