
10.000 conciertos grabados en secreto durante 40 años
Durante 40 años, un fan llamado Aadam Jacobs grabó en secreto más de 10.000 conciertos en clubes de Chicago utilizando un dictáfono. Su colección, conocida como la Aadam Jacobs Collection, es considerada uno de los archivos sonoros más valiosos y singulares de la historia del rock.
Jacobs, que comenzó a grabar conciertos en 1984 con un aparato estilo dictáfono que le prestó su abuela, se convirtió en una figura habitual de la escena musical de Chicago y muchos dueños de salas le dejaron entrar gratis. Con el tiempo, fue mejorando su equipo y grabó actuaciones tempranas de bandas como R.E.M., The Cure, Pixies, The Replacements, Depeche Mode, Sonic Youth o Björk.
La historia detrás de la colección
Aadam Jacobs no se considera a sí mismo un archivista obsesivo, sino simplemente un aficionado a la música. Su razonamiento era sencillo: si de todas formas iba a varios conciertos por semana, ¿por qué no documentarlos? Con el tiempo, su colección se convirtió en una de las más valiosas y singulares de la historia del rock.
La Aadam Jacobs Collection incluye actuaciones tempranas de bandas como Nirvana, que grabó en 1989 cuando era completamente desconocida. También hay rarezas, como un concierto de 1988 de los pioneros del rap Boogie Down Productions, o una actuación del grupo de culto Phish de 1990.
La digitalización de la colección
Tras aparecer en un documental de 2023, Internet Archive contactó con Jacobs para proponerle preservar la colección en su colección de música en directo (Live Music Archive). Las cintas analógicas tienen una vida útil limitada, por lo que la digitalización es crucial para preservar el material.
Brian Emerick, voluntario del Internet Archive, viaja una vez al mes a casa de Jacobs y recoge entre 10 y 20 cajas, cada una con entre 50 y 100 cintas. Él transfiere las grabaciones analógicas a archivos digitales, que luego envía a otros voluntarios para la mezcla y masterización.
Un tesoro musical preservado
La colección de Jacobs es un ejemplo de cómo la obsesión personal y la suerte pueden conducir a la preservación de un tesoro musical. A diferencia de la mayoría de las grabaciones de conciertos que se pierden en el tiempo, la Aadam Jacobs Collection ha sido preservada gracias a la meticulosidad de su creador.
